Si te gustan los arándanos, nada mejor que cultivarlos en tu propia casa. Además de disfrutar de sus ricos frutos puedes convertir tu balcón con menos sol en un vergel.

Los arándanos son la fruta perfecta para jardines pequeños o patios. En primavera las plantas producen una floración diminuta de color blanco, seguida de las estivales bayas azules y, algunas variedades, de un follaje morado intenso en otoño. Puedes plantarlos también en macetas de patio, y son perfectas para un huerto urbano. Aparte de las vitaminas que tienen su frutos, verdaderas estrellas de la dietética, su follaje y sus flores llenarán de color cualquier espacio donde coloques la maceta.

Si quieres cultivar tus propios arándanos échale un vistazo al video. Lo cuenta muy clarito. No olvides seleccionar una planta que sea naturalmente compacta y que quepa en una maceta. Algunas no son autofértiles y tendrás que comprar dos plantas. En un macetón, puedes combinarlos con arándanos rojos, a los que le gusta el mismo suelo ácido y harán que disponga de frutos hasta bien entrado el otoño.

 

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Cuando esté la fruta madura, recolecta las bayas tirando suavemente de ellas por el tallo. Es preferible tomarlas crudas o cocidas en los postres. No obstante, los arándanos se conservan durante semanas en la nevera. Ponlas bien esparcidas en una bandeja, no las amontones o el peso puede aplastarlas y hacer que se pudran. Si la cosecha ha sido tan abundante que no sabes que hacer con ellas puedes congelar los arándanos o hacer mermelada.

¡Que haya suerte con la cosecha!

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